La pandemia del Covid-19 sí es comunista… ¡y China!

En diciembre de 2019 el mundo permanecía incauto a lo que se ocultaba al interior de las ciudades chinas, específicamente en Wuhan. El comunismo, como siempre lo ha hecho, en busca de mantener su “lucha contra el capitalismo” censuraba un nuevo virus que afectaría al ser humano, pero no solo en el país en el que surgió.

Li Wenliang fue uno de los primeros médicos que trató de alertar sobre la aparición de un nuevo virus, similar al SARS, que estaba afectando a las personas en Wuhan. En diciembre, envió un mensaje a sus colegas a través de la censurada red social china “WeChat”, en el que describía los síntomas de los contagiados.

Días más tarde, el médico fue detenido y acusado de “difundir rumores”, mientras que otros siete galenos fueron señalados por el mismo delito (que en la tiranía china suponen siete años de prisión). Sin embargo, en WeChat el rumor seguía corriendo y las autoridades locales ordenaron que WeChat censurara por completo cualquier palabra o comentario relativo al virus y a la enfermedad. Así corrieron los días hasta enero de 2020.

Entre el 2 de enero y el 19 de enero de 2020, el régimen chino no informó sobre nuevos casos de contagios con el SARS-COV-2, ni personas con la enfermedad Covid-19, pero durante ese período de tiempo se empezaron a reportar casos en Tailandia y Japón.

A finales de ese mes la situación fue incontrolable en el sistema de salud; los medios y las personas permanecían censurados hasta que fue insostenible. El 20 de enero se admitió la catastrófica expansión del virus y el tirano Xi Jinping tomó cartas en el asunto y se decretaron las cuarentenas generales, así como el aislamiento de los miles de enfermos ya detectados.

Organizaciones internacionales aseguran que, si el régimen chino hubiese tomado las medidas sanitarias apropiadas mucho antes, el número de casos se hubiese visto reducida en un 86% en el propio país de origen.

Un gastroenterólogo, Lu Xiaohong, tuvo pruebas de que el virus (ahora conocido como SARS-COV-2) se podía transmitir entre personas el 25 diciembre de 2019, pero los comunistas prefirieron silenciarlo antes que salvar la vida de sus propios ciudadanos. Una actitud muy propia de este tipo de regímenes e ideologías, donde el ser humano no representa absolutamente nada.

Mientras todo esto ocurría, los vuelos internacionales siguieron despegando desde y hacia China, las fábricas siguieron produciendo objetos con mano de obra casi esclava o extremadamente barata, los medios de comunicación exaltaban el avance de la economía nacional y el virus se esparcía por todos lados.

Para el 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia y el mundo -literalmente- se paralizó, pero no así el aparato ideológico chino. Era la hora de controlar los daños.

El régimen comunista inició una mega campaña política para lavarse la cara, destacando lo rápido que construyeron hospitales, la capacidad de controlar a las personas (que siempre lo han hecho) al mantenerlas en sus casas y, lo que es más sorprendente -para ellos- tener la capacidad de “ayudar” a otros países como Italia.

Sin embargo, el “gran benefactor de la humanidad” se vería nuevamente involucrado en escándalos al permitir la venta a España de pruebas rápidas de detección del virus sin la calidad requerida. No eran una docena, ni 100, sino cientos de miles de pruebas con las que también había sido estafado el gobierno de Turquía. Además, los Países Bajos devolvieron 600 mil mascarillas defectuosas a China, las cuales “contaban con la certificación KN95”.

Tras esta serie de decisiones en contra de la humanidad entera ¿queda alguna duda de que la pandemia es culpa del comunismo chino?

Este régimen no merece más que sanciones por todo el daño causado al mundo por sus constantes crímenes contra la humanidad. No olvidemos el “Gran Salto Adelante” y la “Revolución Cultural”, en donde murieron en conjunto al menos 50 millones de personas. En esta ocasión ¿cuántos millones más morirán?

 

 

Fuentes:                                                                           

https://es.euronews.com/2020/03/30/covid-19-holanda-devuelve-miles-de-mascarillas-defectuosas-importadas-de-china

https://elpais.com/sociedad/2020-03-25/los-test-rapidos-de-coronavirus-comprados-en-china-no-funcionan.html

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52111281

https://www.france24.com/es/20200207-muere-por-coronavirus-el-m%C3%A9dico-chino-que-dio-la-alarma-temprana-sobre-la-enfermedad

http://www.rfi.fr/es/asia-pacifico/20200325-la-censura-china-permiti%C3%B3-que-el-coronavirus-se-convirtiera-en-pandemia-seg%C3%BAn-rsf

https://es.panampost.com/editor/2020/03/23/sanciones-china-covid-19/?__cf_chl_jschl_tk__=3cd8d6eef4f2a68302ad469d1b5b0f44fc442beb-1586102195-0-ATJrV8FS-gePn_EfmhRUjpqEXs0K_HOyW33DVSE68jQoSC-rmVXdnYGWpdc9rz_2uw_k1jB1WpjdPlFTkUdYd0_eg4eKlZpm3eULnW7UXIirYkLJMDcnnQqtuVLjNoHeMIR2AdlyHNpDoGpTuNF-5uOdmrSmHZ8yKWDHhYbc-k1mNEWUiHQ6P-RpASClQPzXvaEAfM7a22z_osJ_yGWoNguZ1u2d09CZyU0Ti-cCG6KsTCmkpWji8OSCYYJSSsv8QbIoJsjCt9Vo2Ddr5nQDCns0JZZnI70bTtOOJXWcMklC_ragrEW1ON6ZM0YKcNuKDGcywi_O4g1v0zY7fbQubDiojB26bTM0wuVwgO9ZIY6DdbnheyCt8LjoR6e-GXiJmX25REKVdr3tZlWoaPfFGfE