EL ABORTO ENTRE LA FILOSOFIA Y LA CIENCIA

Artículo realizado por el Dr. . Erasmo Avellaneda Millán, de medicina crítica. 

Como todo en el principio siempre existe la oscuridad. Hoy día existe mucha información, información sesgada que generalmente depende de la “mano que mece la cuna”, en este mundo según César Vidal en su libro “Un mundo que Cambia” existen unos 3 o 4 consorcios de empresas que reúnen todo el poder de la información escrita y más o menos el mismo número de empresas de telecomunicaciones que se encargan de toda la información por TV y Radio que hay en el planeta, en consecuencia, es sólo que un puñado de personas se pongan de acuerdo respecto a un tipo de información y esa será “la verdad”. En este artículo intento desenmarañar, apoyándome en disciplinas científicas como la genética y la embriología, sobre el proceso de gametogénesis, singamia, mencionar la fisiología de la concepción — muy resumida, me apoyo en algunas cifras
oficiales de España, Argentina, Inglaterra, Francia y Estados Unidos, para evaluar las cifras de abortos en esos países respecto a su población general y el comportamiento en el tiempo. 

Por último tomo por completo un artículo de Juan Pablo Roldán, filósofo Argentino, quien recientemente publicó un análisis sobre la postura de los abortistas siguiendo un silogismo aplicado por Peter Singer y otros abortistas de la “primera premisa” el cual explica —me parece de forma muy sencilla, acertada y resumida— diversos puntos de vistas sobre el aborto en la filosofía y esta es la razón por la cual me parece prudente dejarla impoluta y presentarla ante ustedes tal cual como fue escrita y desarrollada por su autor.

La finalidad de este artículo no es la de convencerlo de apoyar o no apoyar el aborto, se trata de poner en claro las cosas y llamarlas por su nombre, sin intereses ocultos ni intenciones oscuras. 

El proceso científico

El aborto es la interrupción del embarazo antes de la semana 20 o que tenga un peso menor a 500 gr. Si el aborto es menor a 12 semanas se considera precoz y entre la semana 12 y la 20 tardío.

Genéticamente existen 2 tipos de sexos, masculino y femenino. Cada individuo se diferencia del otro por tener 22 pares de cromosomas somáticos y un par de cromosomas sexuales, los individuos masculinos llevan cromosomas XY y los individuos femeninos XX. En total, toda persona sana lleva genéticamente 23 pares de cromosoma o 46 cromosomas. Esta carga genética es nuestra desde el mismo momento de la concepción, es decir cuando uno de los 80 a 300 millones de espermatozoides que un hombre promedio puede eyacular, entre los millones que mueren en la vagina, otro tanto que mueren en el camino desde el cuello del útero hasta llegar a la trompa de Falopio, donde llegan cientos de miles a rodear al óvulo, y de estos cientos de miles sólo un único espermatozoide logra atravesar la zona pelúcida del óvulo y llegar a fundir su membrana con la membrana del óvulo para así dejar vaciar dentro del citoplasma del óvulo el contenido genético. Ocurre entonces, la unión entre los 23 pares de cromosomas del padre con los 23 pares de cromosomas de la madre formando así a una única célula con una única mezcla de genes, 50% por parte del padre y 50% por parte de la madre, en consecuencia, cada ser humano es único, no es producto solo del padre o solo de la madre, es un ser único que contiene lo mejor de ambos progenitores. El sexo también se define desde ese mismo instante, es decir, desde el momento en que se une el material genético del padre con el material genético de la madre, desde la formación de esa única célula que luego se convertirá en usted, ya está definido el sexo de ese nuevo individuo. 

Todas las células de una mujer son XX y todas las células de un hombre son XY. Es esta configuración lo que lo define a usted como hombre o como mujer, no existe otra condición “normalmente” al menos genéticamente hablando. Por supuesto existen múltiples alteraciones y enfermedades genéticas que se escapan al objetivo de este artículo y en consecuencia no serán explicados aquí. En nuestras gónadas se produce un proceso llamado gametogénesis, es decir, la formación de los gametos y células reproductivas. En las mujeres ocurre este fenómeno durante su estado de feto y esas células reproductivas se mantendrán en hibernación hasta la adolescencia donde se liberará una célula, es decir, un ovocito por mes en cada ciclo menstrual. En el hombre el proceso es distinto, la gametogénesis es dada en los testículos habiendo 2 tipos de células, los espermios tipo A que forman las células que se mantendrán en los testículos y cuando se dividan a través de mitosis celular darán origen a células tipo A y B, este proceso se dará en condiciones normales desde la adolescencia hasta la muy entrada vejez del hombre e incluso hasta el momento de su muerte. Las células B serán quienes se convertirán en los futuros espermatozoides, se recambian por completo cada 3 días aproximadamente o menos. 

Luego de cada relación sexual, si la mujer no está en sus días fértiles, los espermatozoides perecerán dentro de la vagina y cuello del útero en su mayoría. Si la mujer se encuentra en sus días más fértiles (día 14 +/- 3días, si sus ciclos son regulares), los espermatozoides que fueron descargados en la vagina se desplazan al cuello del útero y posteriormente luego de un período de latencia se reactivan e ingresan al interior del útero y de allí a las trompas de Falopio, donde se encontrarán con el óvulo y un único espermatozoide logrará entrar y fecundar al óvulo formando, como se explicó unas líneas atrás, una única célula con un único material genético. A partir de allí lo que ocurrirá es un proceso de multiplicación y especialización de todas las células que tendrán la misma carga genética de esa única célula pluripotencial producto la unión del espermatozoide con el óvulo. Esta célula se multiplicará millones de veces durante la primera semana de gestación y posteriormente sufrirá muchos procesos de diferenciación principalmente en la segunda y tercera semana, la membrana del ovocito perderá la zona pelúcida al entrar en el útero y le permitirá cerca del día 7 al 10 de gestación implantarse en el útero donde se formarán la placenta, el trofoblasto y posteriormente se madurarán las membranas ovulares que le darán el sostén nutricional y el oxígeno al feto hasta el momento del nacimiento. 

En la segunda semana de gestación ya el cigoto se encuentra implantado en el útero, al mismo tiempo en la segunda y tercera semana se formará en el embrioblasto el cual se modificará en un disco bilaminar y luego trilaminar de donde se formarán todas las estructuras del feto, en la semana 2 se llamarán epiblasto e hipoblasto. Para la tercera semana se llamarán ectodermo que dará origen al sistema nervioso central y periférico, epidermis, pelos, uñas, esmalte dentario, el mesodermo dará origen a dermis, cartílago y hueso, musculatura lisa y estriada, corazón, vasos sanguíneos y linfáticos, células sanguíneas, gónadas y riñón y endodermo dará origen al epitelio del tracto digestivo y respiratorio, epitelio de vejiga y uretra, tiroides, paratiroides, hígado y páncreas, amígdalas y timo. Durante la tercera semana ya se ha establecido la circulación feto-placentaria, es decir, ya el bebé se alimenta de los nutrientes y el oxígeno que a través de los cotiledones recibe de su madre, ya tiene vasos sanguíneos propios, de modo que el sistema circulatorio es el primero de los sistemas del bebé en formarse.

Durante las primeras 5 semanas se forman todos los sistemas corporales, aun cuando algunos sistemas como el vascular y el nervioso ya estaban esbozados desde la 3era semana ya para la 8va semana el embrión tiene un aspecto más humano pues para la 8va semana ya tiene esbozos de las 4 extremidades, manos y pies con sus respectivos dedos y pueden observarse en el eco sonograma los movimientos bruscos del embrión. Luego de la 8va semana entra el período fetal en el cual se presenta la maduración y crecimiento de las estructuras formadas en las primeras 8 semanas de la gestación y dura hasta el nacimiento del bebé. 

La polémica sobre el aborto

Actualmente existe una gran controversia respecto al aborto. Los 5 párrafos anteriores corresponden a lo que científicamente ocurre en el cuerpo humano, la disciplina que estudia el fenómeno de los inicios de la vida se llama Embriología, y usted querido lector, puede encontrar palabras más, palabras menos lo que le acabo de resumir en este artículo. Ya después de la semana 8 de gestación el embrión está completamente formado y el período fetal es sólo un período de crecimiento y maduración, en consecuencia, un feto no es un “conjunto de células”, eso es así en estricto rigor hasta la tercera semana de gestación, al menos compartiendo en parte con los grupos Pro Abortos, porque en realidad “todos” somos un “conjunto de células”, usted, yo, sus padres, sus amigos, sus hijos, todos somos seres pluricelulares, entonces si seguimos la lógica abortista, “todos” somos potencialmente “eliminables”. 

Métodos de aborto

Existen muchas formas de abortar, pero hoy día hay 2 métodos más utilizados y seguros el farmacológico y el instrumental. 

El método farmacológico consiste en la administración de 2 fármacos 1.- Mifepristona que impide que el embarazo siga su curso. 2.- Misoprostol que se toma 1 o 2 días después de la Mifepristona para la expulsión del saco embrionario. El método farmacológico es muy eficaz (95-98%) y recomendado hasta la semana 7 de gestación, a partir de allí se recomienda el método instrumental.

El método instrumental se realiza mediante un proceso de dilatación y aspiración. Se usan los orificios naturales para vaciar el contenido del útero, se puede usar anestesia local, regional o general según el criterio del médico y el deseo de la mujer. Dura entre 3 a 10 minutos y tiene una efectividad entre 98 y 100%. Este método se recomienda hasta la semana 15 a la 17. Por supuesto, en el mundo y dependiendo de la legislación se puede realizar hasta más adentrado el embarazo, sin embargo, mientras más grande el feto, mayor es el riesgo de complicaciones como sangrado post aborto, atonía uterina. En algunos países menos industrializados se usa el legrado uterino que puede causar infertilidad, perforación uterina, peritonitis, endometritis, perforación de víscera hueca, shock hipovolémico, por este motivo el legrado no es practicado como método de aborto en los países de primer mundo. El legrado por RUBA (Revisión Uterina Bajo Anestesia) realizada por un obstetra se realiza para fines de toma de biopsia de endometrio y guiada por ecosonograma lo que disminuye a un 1% la presentación de complicaciones. 

El aborto en el mundo

Dependiendo de cada país hay leyes que permiten o prohíben el aborto, algunos países lo prohíben por completo, hay legislaciones que permiten el aborto en 1, 2 o 3 causales, las más frecuentes son:

1.- Que la madre tenga una condición que ponga en riesgo su vida de continuar el embarazo.

2.- Que el feto tenga alguna alteración que sea incompatible con la vida.

3.- Que sea producto de una violación.

Generalmente la 3ra causal es la que más genera controversia, sin embargo, es comprensible que una mujer no desee dar a luz al producto de una violación, sin embargo, es discutible y como todos los puntos de vistas respetable, los más conservadores se apegarán al modelo alemán donde el aborto es legal desde la segunda guerra mundial y a pesar de eso tienen programas donde la mujer al dar a luz puede dejar al niño en una cajita que se le entrega en una especie de “taquilla” donde periódicamente una persona revisa si dejaron o no a un niño allí y el Estado, a través de Servicio Social, se encarga del niño hasta darlo en adopción. 

En España el aborto es legal desde 1986. La Ley sobre el aborto lo acepta en sus 3 causales hasta la semana 14 de gestación. De la 14 a la 22 tiene que existir un informe médico. A partir de la semana 22 debe haber una indicación médica específica, de lo contrario se cae en penalidades que van desde multas elevadas hasta la cárcel. 

Manteniendo el foco en España, para el año 2018, el 20.3% de los niños concebidos fueron eliminados a través del aborto voluntario. Unos 95.917 abortos. Las mujeres que abortaron no fueron víctimas de una violación, no se encontraban bajo ningún riesgo sanitario y no vivían en entornos de pobreza. El 27.5% de las mujeres que abortaron en 2018 tenían más de 30 años. Esa cifra es casi 4 veces la cifra de menores de edad que abortan. Según los datos de España el 90.44% de los abortos son a petición de la mujer sin dar causa o motivo para que se le practique el aborto. 

La mayor parte se producen en centros hospitalarios privados. En concreto el 90.7%, es decir, el aborto en un negocio rentable para las clínicas abortistas.

La mayoría de los niños abortados superaban las 23 semanas de gestación.

No existe en este momento la tendencia a la reducción numérica desde que se legalizó. Se consagra la media anual de 100.000 abortos/año cifra que se mantiene desde el año 2004.

En América Latina hay una propaganda repetitiva y falsa. Se apela a adolescentes embarazadas, mujeres violadas, mujeres pobres como argumento para justificar el aborto.

Además, se utiliza el eufemismo de “Derechos Reproductivos de la Mujer”.

España es un país que muere poco a poco. La falta de nacimientos de españoles es suplida por la llegada y nacimientos de extranjeros. En otras palabras, el aborto es un instrumento de Eutanasia Nacional.  Los gobiernos no han buscado el bien común ni servir a la vida como principio político. 

El resultado será una crisis demográfica, en un futuro incierto de carácter nacional y cultural, una sociedad desintegrada moral y espiritualmente y unos ciudadanos que no tendrán temor en aceptar otras formas de exterminio masivo de la vida humana como en el caso de la Eutanasia. 

En USA en los estados de Luisana, Kentucky, Mississippi y Ohio, el aborto es ilegal después de 6 semanas de embarazo. En Utah y Arkansas hasta los 6 y 7 meses, así como en otros estados de la unión. En USA desde los años 80 hasta 2019 se han abortado 18 millones de negros, cifra que triplica los judíos muertos durante el Holocausto. 

Si ponemos la mirada en Argentina a propósito de la nueva ley del aborto observaremos 5 elementos que contiene dicha ley:

  1. Da el derecho a abortar hasta la semana 14 sin causas.
  2. Aborto sin límite hasta el 9no mes de gestación bajo 3 causales.
  3. Objeción de consciencia individual restringida.
  4. Objeción de consciencia institucional prohibida.
  5. Aborto de niñas entre 13 y 16 años sin el consentimiento de sus padres.

Mentiras sobre el aborto en Argentina

1.- En Argentina se practican más de 500.000 abortos clandestinos por año. 

Esta cifra no tiene base estadística sólida, en Argentina nacen cerca de 700 niños/año. Si esto fuese cierto el 70% o más de los embarazos terminarían en aborto lo cual no ocurre en ningún país del mundo. Si eso fuera cierto, daría una tasa de 65,4 abortos por cada 1000 mujeres entre 15 y 49 años. Es decir, una ratio 6 veces superior a Uruguay donde el aborto es legal, sino que se ha ido incrementando desde su legislación. 

2.- Miles de mujeres mueren al año en Argentina por aborto clandestino.

Según el Ministerio de Salud de La República Argentina, en 2016 murieron 171.408 mujeres, de ellas:

A.- 49.700 por problemas cardiacos.

B.- 30.900 Afecciones respiratorias.

C.- 32.500 por tumores malignos.

D.- por razones relacionadas a la maternidad murieron 245 mujeres de estos 31 casos fueron por aborto inducido.

En conclusión, el aborto representa menos del 0.01% de las causas de muerte femenina. Ni siquiera es la primera causa de muerte materna en Argentina. Datos respaldados por la OMS.

3.- Con el aborto vamos a resolver un problema de salud pública.

31 mujeres murieron por aborto inducido en 2016, comparado con 5.900 mujeres por cáncer de mama. Aunque toda muerte es una tragedia, considerando estos números es más útil utilizar estos recursos para luchar contra el cáncer de mama que para el aborto.

4.- El feto no es un Ser Humano, son un “Conjunto de Células”.

Todo Ser Humano, es un “Conjunto de Células”. La ciencia moderna nos explica que al unirse el espermatozoide con el óvulo en un proceso llamado “Singamia” se fusionan los núcleos de ambos progenitores dando origen a una única célula que contiene un material genético (ADN) único y que se multiplicará hasta su desarrollo total dando como resultado un bebé. La Academia Nacional de la Medicina afirma que la vida del Ser Humano comienza desde la “Concepción”. 

5.- Con el aborto la mujer tendrá derecho a decidir sobre su cuerpo.

A.- El niño en gestación no es parte de su cuerpo.

B.- El niño en gestación tiene un ADN único e irrepetible totalmente distinto del de sus progenitores.

C.- Tiene un ritmo cardíaco distinto al de la madre.

D.- El factor sanguíneo del niño puede ser distinto del de su madre.

E.- El niño en gestación genera órganos que antes se pensaban eran parte de la madre como la placenta y las membranas ovulares y hoy día es más que conocido y demostrado que eso no es así. 

F.- La sangre de la madre y el feto son distintas y nunca se mezclan ni se intercambian. La placenta tiene una membrana muy parecida a la membrana Alveolo-Arterial del pulmón, eso permite que a través de los cotiledones ingrese por capilares maternos la sangre oxigenada y pase por difusión a la sangre fetal nutrientes maternos al feto separados por una distancia y dos membranas independientes que jamás se unen.

En consecuencia, la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo, pero no sobre el cuerpo de un ser ajeno.

6.- Los argumentos contra el aborto son religiosos.

¡Mentira! Es la ciencia más reciente la que nos demuestra que el producto de la gestación es un “Ser Humano” no la religión. Los abortistas deberían discutir con genetistas no con sacerdotes o con la genética no con la biblia. La ciencia le da la espalda al aborto.

7.- El aborto es una “Política de Salud Reproductiva”.

El Juramento Hipocrático reza en parte así: “Jamás daré a nadie medicina mortal por mucho que lo soliciten, ni tomaré iniciativa de ese tipo, tampoco administraré abortivo a mujer alguna”.

8.- Si no estás a favor del aborto legal, estás a favor del aborto clandestino. 

Esto es sólo una treta de manipulación donde sólo te dan 2 opciones. Pero hay una tercera opción: 

A.- Apoyo a la maternidad.

B.- Prevención.

C.- Concientización.

D.- Atención pre-natal.

E.- Otras posibles políticas de apoyo a la mujer.

En Chile sin legalizar el aborto se redujo sustancialmente la mortalidad materna. Para el año 2008 Chile ocupaba el segundo lugar con menor tasa de mortalidad materna incluso mejor que Estados Unidos donde el aborto es legal. Al contrario de Uruguay que tras la legalización del aborto la mortalidad materna ha aumentado.

9.- El aborto es una realidad social, entonces debemos legalizarlo.

Hay muchas realidades en la sociedad y no por eso pedimos que se legalicen, al contrario, pedimos que se combatan, como los robos, los asesinatos, violaciones, lo que pedimos en estos casos son políticas públicas que permitan combatir esta realidad. 

10.- Nadie puede decidir si una mujer embarazada va o no a ser mamá.

Una mujer embarazada “ya es mamá”, no es un estado potencial, es un estado actual. Lo que puede decidir es si será la madre de un niño muerto o la madre de un niño vivo.

11.- Aborto gratuito.

Nada es gratis salvo la luz del sol y el aire que respiramos. Todo servicio tiene un costo, quizás no para aquel que lo recibe, pero es la ciudadanía quien lo paga. Lo que realmente ocurre es que se financiará el asesinato masivo de niños con el dinero de los ciudadanos. El costo promedio a nivel mundial de un aborto es de 424$ para el aborto farmacológico y 726$ para el instrumental. 

12.- El aborto será seguro.

No todos los procesos son seguros como por ejemplo el legrado uterino. Los métodos más seguros son el método farmacológico y el aspirado instrumental.

13.- Donde se legaliza el aborto los casos disminuyen o decrecen.

Esto es falso. En Uruguay el aborto fue legalizado en 2012, desde entonces el aborto total aumentó en un 36%, la tasa de aborto se incrementó en un 40%.

2013: 7.171 abortos.

2014: 8.537 abortos.

2015: 9.362 abortos.

2016: 9.719 abortos. 

Francia ha legalizado el aborto en 1974, para 2019 tuvo 210.000 abortos; nacen 800.000 niños por año, es decir, 1 de 4 franceses son abortados. En Francia entre 2002 y 2006 el aborto en menores de edad creció 25% de 9.920 a 13.330 abortos por año.

Gran Bretaña. Legalizó el aborto en 1969, hubo 49.829 abortos, para 2004: 185.415. 2016: 190.406 abortos, ha tenido un incremento de 382% desde su legalización.

España legalizó el aborto en 1986. 1987: 16.206 abortos. 2011: 110.359, es decir, un aumento del 740%. 

En España nacen aproximadamente 400.000 españoles, 1 de cada 4 es abortado.

  1. UU. Legalizó el aborto en 1967, para ese año se realizaron 57.160 abortos, para 1996: 1.504.709, aumentó en ese período 2.632%

Según el Instituto Guttmacher habla de 60 millones de abortos en USA desde su legalización.

14.- Necesitamos la ley del aborto para ayudar a los pobres. 

Una de las cosas que debemos comprender es que los pobres deben salir de la pobreza, no tener hijos muertos. El aborto no es una demanda de las clases bajas, es una demanda de las clases altas, pero éstos últimos necesitan limpiar su consciencia.

Según una entrevista de IPSOS. La clase alta (A, B Y C1), 52% se encuentra a favor y el 34% en contra del aborto.

Clase baja: el 32% a favor y el 57% en contra del aborto.

La Universidad de San Andrés: clase alta 36% de acuerdo, 21% en contra. Clase baja 24% a favor, 42% en contra.

Tele fe Noticias realizó en La Villa 31 en El Retiro una encuesta que arrojaba que 28,6% estaba a favor del aborto y que el 71,4% en contra.

Lo que molesta a nosotros, la gente común, gente de clase media, hombres y mujeres promedio quienes hoy en día pareciera que no tuviésemos una representación clara y que no tenemos tiempo de estar haciendo marchas, manifestaciones, pancartas, caminatas especiales, entre otras cosas porque pasamos todo el día partiéndonos el lomo en trabajar para llevar una hogaza de pan a nuestros hogares, es que somos víctimas de una guerra asimétrica. La campaña de los abortistas está llena de trampas argumentativas y mentiras sistemáticas, además cuentan con el financiamiento de millones de dólares a través de clínicas y fundaciones abortistas. Muchos movimientos proaborto han sido financiados por International Planned Parenthood Federation (IPPF). Casa FUSA recibió entre 2008 y 2016 $3.396.898.

El aborto es un negocio millonario. Hay 46.000 clínicas asociadas a IPPF en todo el mundo, comparado con Mc Donald que tiene 33.900 locales en el planeta. 

Lo filosófico

Ahora bien, si entramos en temas filosóficos y consideramos un artículo recientemente realizado por Juan Pablo Roldán, filósofo argentino, en su artículo “APRENDIENDO DE LOS ABORTISTAS DE LA PRIMERA PREMISA” se señala un conjunto de observaciones interesantes sobre el verdadero “meollo del asunto” sobre el aborto, dicho artículo lo plasmaré textualmente porque hay muchas personas que quizás no puedan pagar por el artículo o quizás no tengan el tiempo para buscarlo, en consecuencia, tengo la intención de compartir la lectura de tan corto pero enriquecedor artículo se los facilito para su lectura tal y como lo ha publicado su autor Juan Pablo Roldán:

«¿Cómo puede colaborar la filosofía con la reflexión sobre un tema tan actual y relevante como el del aborto? Al igual que en otras cuestiones, su función no es decidir por otros ni intentar hacer propaganda a favor de una opinión determinada. Consiste, en cambio, en plantear el tema con claridad y profundidad. Lo único prohibido en una discusión filosófica debería ser la superficialidad. 

La superficialidad impide el diálogo y las decisiones libres. La superficialidad genera pseudo-problemas, pseudo-decisiones, pseudo-peleas y también pseudo-acuerdos. 

En esta búsqueda de profundidad y de diálogo auténtico, todo autor lúcido es un aliado. Por ejemplo, lo son los pensadores abortistas Richard Dawkins, Mary Anne Warren o Peter Singer. Deberíamos aprender de ellos.  

El silogismo “anti-aborto”:

Peter Singer formula así el “silogismo anti-aborto”:

1.- “Esta mal matar a un ser humano inocente”. (Primera premisa)

2.- “Un feto humano es un ser humano inocente”. (Segunda premisa)

Conclusión: “está mal matar a un feto humano”. (Singer, 2005).

De aquí que podría clasificarse para los abortistas en dos categorías: la de los contrarios a la primera premisa y la de los contrarios a la segunda. La diferencia no es meramente lógica, si no también de profundidad metafísica. Los abortistas de la segunda premisa son superficiales por lo que hacen imposible un diálogo filosófico. Los abortistas de la primera premisa, en cambio, explican su postura con profundidad, y sus ideas deberían ser bienvenidas por “verdes” y “celestes” por igual. Plantean alternativas con claridad, por lo que invitan a una elección verdaderamente libre.



Los abortistas de la segunda premisa

Muchos abortistas, afirma Singer, intentan refutar el silogismo negando o ignorando la segunda premisa (“Un feto humano es un ser humano inocente”). Los dos procedimientos —negarla o ignorarla— son inaceptables e imposibilitan una discusión filosófica. Es lamentable que este tipo de razonamiento haya sido mayoritario en el debate en Argentina, porque esto implicaría que no ha habido un real diálogo. Los slogans vacíos pretenden generar aprobación, pero no llegan a ser argumentos dignos para un intercambio genuino. 

Según Singer, no existe absolutamente ninguna duda de que un feto es un ser humano, en el sentido de que es un ser vivo perteneciente a la especie humana y distinto de su madre. Negar esto supondría una ignorancia excesiva o mala fe. En ambos casos, el más elemental conocimiento destruiría esta opinión, por lo que ni siquiera cabría comenzar un debate. Si el problema a discutir fuera el de la humanidad del embrión, no habría, en realidad, discusión posible. 

Otros abortistas de la segunda premisa optan por ignorar el problema de la humanidad del embrión, considerándolo discutible y, por lo tanto, irrelevante frente a la importancia de defender algo indudable: los derechos de la madre. 

Responde Singer: 

También es cierto que no podemos limitarnos a invocar el “derecho a elegir” de una mujer para evitar la cuestión ética de la condición moral del feto. Si el feto tuviera en verdad la condición moral de cualquier otro ser humano, sería difícil sostener que el derecho a elegir de una mujer embarazada comprende el de provocar la muerte del feto… (Singer 2012).

Los abortistas de la primera premisa 

Singer, Dawkins o Warren, entre otros, optan por negar explícitamente la primera premisa del silogismo antiaborto (“Está mal matar a un ser humano inocente”) y, en esa medida, son profundos y orientadores para abortistas y antiabortistas. Sus ideas permiten un verdadero -y dramático- debate. 

En Repensar la vida y la muerte. El derrumbe de nuestra ética tradicional, Singer propone dejar atrás los mandamientos de la “vieja moral” y reemplazarlos por los de otra nueva y más coherente. 

Por ejemplo, debemos sustituir el mandato de “considerar que toda vida humana tiene el mismo valor” por el de “reconocer que el valor de la vida humana varía”; “nunca poner fin intencionadamente a una vida humana inocente” por “responsabilízate de las consecuencias de tus decisiones” (incluida la de matar); “creced y multiplicaos” por “traer niños al mundo sólo si son deseados”; “considerar toda vida humana siempre más valiosa que cualquier vida no humana” por “no discriminar por razón de la especie”.

Es el momento, afirma Singer, de una “revolución copernicana” de tipo ético. Así como para Copérnico la Tierra dejó de ser el centro del universo, es hora de que el ser humano también pierda el privilegio de su histórico lugar central. 

Al igual que la cosmología anterior a Copérnico, la doctrina tradicional de la santidad de la vida humana es hoy en día un profundo problema (Singer 1997, p. 186).

¿Cuándo es bueno matar seres humanos inocentes? 

La idea de una inviolabilidad absoluta de los seres humanos inocentes afirma Singer, es propia de un paradigma antiguo, que genera muchos problemas y paradojas en la civilización actual. Es un lastre que debe ser superado. 

Desde la concepción hasta la adultez existe una continuidad biológica en cada ser humano que desautoriza toda pretensión de negarle la humanidad en algún momento del desarrollo. Pero sí cabe decir que no todos los seres humanos, ni en todos los momentos, tienen el mismo derecho a vivir ¿Quiénes y cuándo lo poseen? ¿A quiénes podría matarse? 

Debería descartarse el criterio de la pertenencia a la especie humana como fundamento del valor de un individuo. La biología ha demostrado que los seres humanos no poseen ninguna característica biológica que los haga singulares y separados del resto de las especies. Más aún, si comparamos a un niño humano muy retrasado con un animal no humano, por ejemplo, un perro o un cerdo, a menudo descubriremos que el ser no humano tiene capacidades superiores… (Singer 1997, p. 198). 

De aquí que exista un criterio ético más sólido en la apelación a la sensibilidad de un individuo. El deber ético de no dañar a quienes pueden sentir dolor -sean de la especie que sean-, parecería de sentido común. Por eso, tendría algún fundamento la discusión sobre las 12 o las 14 semanas de desarrollo del embrión como límite para un aborto. Pero este criterio no debe ser tomado como exclusivo, porque hay causales por las que conviene matar a un ser con un sistema nervioso desarrollado -presentes en gran parte de las legislaciones abortistas del mundo y en el proyecto discutido en Argentina- y también situaciones en las que no estaría bien hacerlo con uno que esté en estado de inconsciencia. 

El último y más decisivo criterio es el de la “personeidad”. No todos los individuos de la especie humana son personas ni todas las personas son humanas. Ser persona supone autoconsciencia y capacidad moral manifiesta, por ejemplo, en la preocupación por la propia vida, por la vida futura, por la vida de otros. Nunca debe matarse a una persona, pero a veces es necesario matar seres humanos no personales, inclusive a aquellos capaces de sentir dolor. 

Cuando existe un conflicto de derechos entre una madre -que sí es persona- y su hijo en un estado no-personal, aquella tiene derecho a matarlo. 

Más a fondo: aborto e infanticidio 

Si, como he defendido, esta línea (la del nacimiento) no marca un cambio repentino en el status del feto, entonces parece haber sólo dos posibilidades, oponerse al aborto o permitir el infanticidio (Singer 1997, p. 206). 

Singer vuelve a razonar con coherencia y fidelidad a sus principios. Así como las 12 semanas de vida no suponen ningún cambio esencial en un embrión, tampoco lo hace el momento del nacimiento. Antes o después de las 12 semanas y antes o después del nacimiento, nos encontramos ante un individuo de la especie humana, afirma Singer. Esos momentos no producen ninguna modificación en su “status” ontológico. Por lo tanto, los motivos que justificaban un aborto en un momento tardío del embarazo permanecen luego del nacimiento. Si fuera lícito el aborto, también debería serlo el infanticidio. 

Un niño con síndrome de Down, por ejemplo, exige que sus padres hayan “rebajado las expectativas de las capacidades” de su hijo, de quien no puede esperarse que “toque la guitarra, sienta afición por la ciencia ficción, aprenda lengua extranjera, charle con nosotros sobre la última película de Woody Allen o sea una atleta… importante”. De aquí que la licitud de matar o no matar a un niño discapacitado -sea antes o después de su nacimiento-, no depende tanto del valor intrínseco de ese niño, cuanto de circunstancias externas a él. Por ejemplo, estaría menos justificado luego del nacimiento, porque, en ese momento, la madre ya no carga con ese embarazo y porque existe la posibilidad de darlo en adopción, pero no por ningún derecho propio del niño. 

En varias civilizaciones se eliminaba a esos niños diferentes. Singer no comparte la idea de que se trataría de “espantosos ejemplos bárbaros de la moralidad no cristiana”. Por el contrario, piensa que “en el caso del infanticidio, es nuestra cultura la que tiene algo que aprender de otras, sobre todo ahora que, como ellos, estamos en una situación en la que tenemos que limitar el tamaño de la familia”. Lo que hace un tiempo era considerado “espantoso”, tal vez ahora deba ser visto como “civilizado”. 

Los abortistas “impuros” 

Es frecuente que algunos abortistas propongan una postura intermedia entre la de los abortistas de la primera premisa y la de los abortistas de la segunda. 

Cuando, por ejemplo en nuestro país, un defensor del aborto tiene la valentía de manifestar opiniones contrarias a la primera premisa (como que un mismo niño puede ser eliminado o asistido por el Estado, dependiendo del deseo de su madre; o que hay que clasificar a los seres humanos en dos categorías, la de quienes tienen poder y derechos, por un lado, y la de los individuos sin poder ni derechos, por otro), suele recurrir a una dosis de abortismo de la segunda premisa, como una forma de atenuar un poco la dureza de sus opiniones a los oídos de algunas personas. De esta forma, combina sus ideas con otras relacionadas con la “defensa de la vida” o de los “derechos humanos” o llama “antiderechos” a quienes se le oponen. 

Los abortistas de la primera premisa rechazan tal procedimiento encubridor, inaceptable para los defensores de una postura profunda. En el fondo, recurrir a la retórica de la segunda premisa implica reconocer el valor -o, al menos, la pregnancia- de los argumentos provida. Por eso, este abortismo impuro parece ser parte de una estrategia burda de propaganda que, finalmente, atenta contra la racionalidad de las ideas de quienes lo utilizan.

¿Qué discutimos cuando discutimos sobre aborto? 

¿Cómo puede colaborar la filosofía con la reflexión sobre un tema tan actual y relevante como el del aborto? No aportando soluciones de entrada, sino planteando alternativas auténticas. Los autores provida profundos y los abortistas de la primera premisa ayudan por igual a esta reflexión. 

Se trata de un tema muy difícil desde un punto de vista existencial, pero muy sencillo en lo teórico. Esta disparidad potencia los intentos de complicarlo teóricamente, a costa de la lógica y de la hondura filosófica de muchos argumentos. Por eso, los prolegómenos filosóficos a toda decisión auténtica sobre el tema consistirán, sobre todo, en apartar la hojarasca para que brillen con fuerza las ideas de fondo enfrentadas. 

¿Qué nos enseñan respecto de estas opciones los abortistas de la primera premisa

Que las alternativas en juego son claras y que debemos animarnos a considerarlas. 

Que son imposibles el diálogo y las decisiones libres intentando ocultarlas o mezclarlas. 

Que debemos elegir entre una concepción de la realidad conforme a la cual todos los seres humanos tienen un valor absoluto (siempre fines y nunca medios, según la expresión de Kant) y otra según la cual quienes tienen el control y el poder tienen más derechos que los vulnerables e indefensos. 

Que sigue vigente la opción entre la contemplación y el amor de una realidad intrínsecamente valiosa (en el centro de la cual se hallan las personas), por un lado, y el dominio de una realidad desprovista de valor —que incluye, sin ningún privilegio particular, a los seres humanos—, por otro. 

Que debemos optar entre la defensa de los derechos humanos y la defensa de los derechos de los poderosos. 

Los abortistas de la primera premisa tienen el mérito de volver a plantear sin disimulos los ideales de la Ilustración, que tantas críticas han recibido. En nombre de una nueva civilización, proponen, deberían olvidarse los viejos valores y ser reemplazados por sus opuestos. El debate sobre el aborto es, al mismo tiempo, una discusión acerca de nuestra visión del ser humano, del mundo, de la cultura y de la historia humana. 

Peter Singer invita a una “revolución copernicana” de tipo ético, que implica el abandono de la idea de “santidad de la vida humana”, puesto que el mandamiento de “nunca poner fin intencionadamente a una vida humana inocente” es “demasiado absolutista”. En su opinión, ese dogmatismo amenazaría a la civilización actual. 

Max Horkheimer y Theodor Adorno develaban hace años los principios de este nuevo ideal de “progreso”: “¿Dónde están tus grandes peligros?”, se preguntó Nietzsche una vez. “En la piedad”.»

Conclusión

Entonces, hemos demostrado estimado lector luego de un breve paseo por la genética, la embriología y la filosofía de que un feto es un Ser Humano en una etapa diferente de su desarrollo y que apoyados en el artículo de J.P Roldán podemos concluir de que estar a favor del aborto es estar a favor del infanticidio debido a que no cabe ninguna duda que los mismos argumentos que son válidos para matar a un bebé de 2, 3  o 14 semanas, son los mismos que podrían aplicarse a un niño de menos de 7 años, ya que según los abortistas de la primera premisa el valor de una vida es relativo y que si un niño pequeño no tiene “personalidad” ni mayor aporte a la sociedad o a la humanidad, su condición humana es perfectamente prescindible.

¿Por qué la propaganda proabortista da tantas vueltas? La respuesta es muy simple, porque son unos cobardes, porque buscan con mentiras disfrazar sus verdaderos pensamientos y sus verdaderas intenciones, porque son unos infanticidas que tratan de expresarse dentro de lo “políticamente correcto” y que buscan darle a usted como ciudadano la responsabilidad y proyectarle la culpa del asesinato de esos bebés que no estarían en su vientre o en el vientre de su pareja si ambos hubiesen hecho un uso apropiado de alguno de los métodos anticonceptivos que van desde los más naturales como el método de Billings o el método del ritmo, pasando por los métodos anticonceptivos mecánicos como el preservativo y la T de cobre, los métodos hormonales como los anticonceptivos orales, inyección mensual o trimestral o el Implanon® que dura unos 3 a 5 años, la pastilla del día después como el Levonorgestrel y por último los métodos quirúrgicos como la vasectomía y la ligadura de Trompas de Falopio. 

Todos los métodos anticonceptivos son eficientes, unos más que otros, pero, en definitiva, si son bien utilizados no debería existir un embarazo no deseado hoy en día. Lo que realmente ocurre es que la gente cree que el sexo es un juego, que no tiene ninguna consecuencia y cuando la hay, como en este caso un embarazo, es más fácil hacerle pagar al más débil de la cadena, cercenando su derecho a vivir como un “Ser Humano” que en este caso es un niño inocente. El resto de la discusión, son posiciones entre el mismo bando, el del estar a favor del infanticidio y el aborto de manera abierta, honesta y directa o la de estar a favor del infanticidio en una etapa muy temprana del desarrollo de forma cobarde, evasiva, poco clara y dentro de lo “políticamente correcto”.

Dr. ERASMO AVELLANEDA MILLÁN – MEDICINA CRÍTICA

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