Impunidad: Una amenaza para la República

A lo largo de los últimos años han sido numerosas las ocasiones en las que personeros y dirigentes de la MUD han mostrado su interés y disposición de perdonar a los jerarcas del chavismo, e inclusive permitirles abiertamente la participación política en una futura transición.

Los casos son múltiples y cada uno es más grave que el anterior. En 2018 los partidos tradicionales permitieron que Miguel Rodríguez Torres, quien fue creador del Sebin, y encabezó la represión y tortura en las protestas de 2014; se incorporara al Frente Amplio (agrupación creada por los partidos tras el fracaso de la MUD). En la misma época, la ex fiscal Luisa Ortega Díaz “cambió de bando”, siendo recibida con los brazos abiertos por parte de los políticos demagogos de la “oposición,” luego de haber sido otro de los pilares de la represión durante 2014, acusando a más de dos mil manifestantes bajo cargos de terrorismo, alteración del orden público, y considerando las legítimas protestas como actos terroristas y movimientos fascistas. Recientemente, el diputado José Guerra dijo en una entrevista que el “no quería ver preso a Diosdado ni a Maduro en los tribunales de la Haya, sino compitiendo libremente en nuevas elecciones” dando cuenta de la patética y despreciable condición servil y colaboradora de la “oposición” hacia el régimen socialista.

Tales declaraciones y acciones, no son inocentes demostraciones de ingenuidad, sino peligrosas muestras que dan cuenta de las intenciones del G-4 (Voluntad Popular, Primero Justicia, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo) de perdonar a personajes que han cometido gravísimos crímenes contra la Nación; dejando impunes asesinatos, secuestros, torturas, masivos saqueos contra el erario público, entre muchísimos otros crímenes de incuestionable envergadura.

Dicho esto, es conveniente hacer un repaso histórico para observar los nefastos y destructivos efectos que tuvo la impunidad durante el siglo XX en Venezuela:

-En el año 1969 el Gobierno de Rafael Caldera inició la política de pacificación en Venezuela, gracias a la cual se les otorgó inmunidad a los miembros de las guerrillas comunistas, con el fin que se incorporaran a la actividad política nacional, bajo la condición que depusieran las armas y cesaran la lucha armada. Gracias a estas medidas no solo se le dio un nuevo respiro a las organizaciones comunistas que habían sido militarmente derrotadas durante los años 60’, sino que quedaron impunes graves crímenes como asesinatos a civiles, policías y militares, secuestros, voladuras de infraestructuras mediante explosivos y colaboración con naciones enemigas (Cuba) para la desestabilización del país y violación de la soberanía nacional.

-No obstante, no todos los guerrilleros se apegaron a la política de pacificación, manteniendo algunos grupos la lucha armada durante los 70 y 80 (aunque en una medida muy reducida). Durante el año 1976, el empresario norteamericano William Niehous, fue secuestrado por la guerrilla, manteniéndolo en cautiverio durante 40 meses, siendo ese el rapto más largo de la historia de Venezuela. Por este deleznable crimen fue apresado el guerrillero David Nieves, quien a pesar de estar preso por una razón tan grave, fue lanzado como candidato a diputado al Congreso Nacional en 1978, quedando electo; gracias a lo cual salió de la cárcel debido a la inmunidad parlamentaria recién obtenida. Cabe destacarse que David Nieves fue uno de los mentores políticos de Nicolás Maduro cuando ambos formaban parte de la Liga Socialista.

-El 4 de Febrero y el 27 de Noviembre 1992 se presentaron los Golpes de Estado organizados por Hugo Chávez y su movimiento MBR-200, los cuales no solo atentaron directamente contra la institucionalidad Republicana y democrática del país, sino que en el transcurso generaron centenares de muertos y heridos. A pesar del gravísimo atentado contra el sistema político nacional y los crímenes cometidos en el transcurso, nuevamente el Presidente Rafael Caldera sobreseyó a los participantes del mismo, dándoles plena libertad. Por si fuera poco a los participantes del golpe, al contrario de inhabilitarlos políticamente, se les incorporó al gobierno (Arias Cárdenas fue director de una política de alimentación de Caldera) y se les permitió la postulación a candidaturas políticas, resultando en la nefasta elección de Chávez en 1998.

Sin embargo, la impunidad no sólo se redujo al ámbito político, pues graves crímenes como la corrupción administrativa y los delitos de cuello blanco comenzaron a hacerse cada vez más frecuentes, hasta el punto de desbordamiento en los años 80 y 90. A pesar de ser estos crímenes sumamente abundantes en número, muchos de ellos de conocimiento público por su envergadura, no hubo mayores consecuencias para los responsables; lo cual comenzó a erosionar gravemente la confianza de la población en las instituciones de la República, pues era evidente que si un individuo tenía padrinazgo político, podía robar y delinquir sin inconvenientes.

Esta situación además generó terribles consecuencias en la ética y moral nacional, pues ante esta funesta realidad la población se preguntaba; si los políticos roban ¿por qué yo no puedo?, difundiéndose con creciente velocidad y frecuencia la corrupción y el delito, llegando a permear todos los estratos y niveles de la sociedad; generando graves consecuencias en la seguridad y la economía nacional, que se fueron degradando seriamente gracias a este y otros factores.

Todos estos ejemplos dan cuenta de falta la de voluntad y determinación política por parte de las élites del país, quienes permitían la decadencia progresiva de la nación sin tomar decisiones determinantes para frenarla y castigar a los responsables. También demuestran la fragilidad institucional a lo interno de la República, que falló en garantizar sus misiones y funciones básicas, como es el cumplimiento de las leyes, la procuración de justicia y cuidado del bienestar general de los ciudadanos.

Dicha nefasta situación podría repetirse gracias a la actitud sumisa y servil de los políticos de “oposición” con la cual pretenden dar amnistía y participación política a los causantes de la hecatombe nacional; lo cual no solo representa un acto de traición hacia Venezuela al pretender perdonar a aquellos que la ultrajaron y destruyeron hasta el hartazgo; sino que es un peligro de incalculable envergadura para el país, pues da pie a la legitimación de los personeros del chavismo como actores y competidores legítimos en un entorno democrático, brindándoles la oportunidad de regresar al poder por la vía de los votos, dándole continuidad a su gesta de destrucción y muerte.

Como se ha podido observar a lo largo del artículo, la impunidad tiene serias y graves consecuencias, particularmente cuando se permite en el plano político. Los ciudadanos venezolanos debemos oponernos a toda costa que en una futura transición política participen aquellos personeros del chavismo que no sólo permitieron, sino que lideraron directamente la destrucción y el saqueo de Venezuela; por el contrario debemos exigir con fuerza la aplicación de un riguroso y severo proceso de justicia transicional en el que los responsables de la catástrofe nacional paguen los graves daños hechos con todo el peso de la ley. De la efectividad y transparencia de este proceso dependerá en buena medida la reconstrucción física y espiritual de nuestra Nación.

Venezuela quiere ORDEN.

 

Fuentes

Miguel Rodríguez Torres en el  Frente Amplio

https://talcualdigital.com/rodriguez-torres-abogamos-por-un-frente-muy-amplio-donde-entren-todos/

Reconocimiento de Guaidó a Luisa Ortega Díaz

https://www.caraotadigital.net/nacionales/guaido-a-saab-el-parlamento-solo-reconoce-como-fiscal-general-a-luisa-ortega-diaz

Declaraciones de José Guerra

https://www.elnacional.com/venezuela/jose-guerra-dice-que-no-quiere-ver-a-diosdado-ni-a-maduro-presos-y-desata-polemica/

Entrevista a David Nieves donde narra su salida de la cárcel y colaboración con Nicolás Maduro

http://www.correodelorinoco.gob.ve/david-nieves-siempre-confie-en-el-triunfo-de-la-revolucion/