Visa para los venezolanos

Por @NelsonRZVen

La tragedia originada por la tiranía socialista que se impuso en Venezuela provocó el éxodo de millones de venezolanos, emigrando en su gran mayoría a países hispanoamericanos en busca de mejoras en sus condiciones de vida. Por esta razón, de un tiempo para acá, es una constante que más y más Estados exijan visa como requisito obligatorio para ingresar a esas naciones, como lo constatan los casos de Panamá, Perú, Ecuador, Chile y más recientemente República Dominicana.

Si observamos la complejidad del problema sin pasiones, dada la enorme cantidad de desplazados que llegan a esas naciones, es de entender y aceptar las medidas establecidas por esos Estados con el fin de mantener el ORDEN social.  

Preservar el ORDEN social por parte de un Estado es el fundamento de su existencia, y es lo que demanda cualquier ciudadano a sus autoridades.  Por este motivo, es el Estado quien se reserva las condiciones para aceptar o rechazar el ingreso y permanencia de extranjeros a sus territorios en aras de garantizar la seguridad nacional.

Teniendo en consideración lo anteriormente expuesto, los venezolanos tenemos que aceptar la realidad; cualquier Estado está en su legítimo derecho de exigir visa para su ingreso; de modo que, asumir una actitud lastimera por dicha disposición o pretender tener entrada libre a todas las naciones so pretexto del débil y nulo argumento de: “Venezuela le abrió las puertas a todo el que lo necesitó”, denota por una parte victimismo y por otra cierto grado de inocencia o inmadurez según como se quiera ver.

Esto tiene que enseñarnos varios puntos:

  • Tal cosa como ciudadano del mundo es la más grande mentira que enarbolan los movimientos globalizadores para destruir las identidades nacionales. De ser así, ningún Estado pondría medidas restrictivas para ingresar a sus dominios.
  • Las comunidades nacionales se fortalecen en la medida en que sus integrantes se identifican y reconocen como miembros de ella y diferencian a los foráneos.

 

  • Valorar nuestro hogar nos hace celosos de quien entra a nuestra tierra. El mundo no es responsable que otrora los venezolanos inconscientes e irresponsablemente le diéramos paso libre a todo aquel que quisiera entrar sin el más mínimo control.

 

  • Jamás olvidar a los pueblos hermanos que nos tendieron la mano y se solidarizaron con esta tragedia, teniendo hacia ellos la más alta gratitud y consideración (Especialmente Chile y Argentina). Del mismo modo, tener siempre presente a aquellos Estados que nos dieron la espalda y maltrataron a nuestros conciudadanos. Ténganlo por seguro, que Dios mediante, tarde o temprano nos levantaremos y seremos Grandes nuevamente.

 

  • El nacionalismo está más vivo que nunca. Es el momento del nacionalismo venezolano.

 

  • Las circunstancias nos llaman a cambiar de actitud, desechar el victimismo, lo lastimero y autocompasivo, por determinación.

 

Venezolanos, es hora de regresar al hogar, nuestra nación. ¡Vuelvan carajo!

 

¡Venezuela quiere ORDEN!